El Magnetismo enaltecido por el Paradigma del Siglo 21
En el antiguo Egipto, Hermes Trimegisto, supremo sacerdote y sabio se refirió a las energías magnéticas como la base de la naturaleza física de los seres humanos. De allí que afirmase que si un ser humano podía aprender y entender la naturaleza del magnetismo (vida) y de las ondas (luz) podría aspirar a la eternidad.
Basado en sus conocimientos respecto al magnetismo de la Tierra y del Universo, Hermes amplió el año calendario de 360 a 365 días.
Los médicos antiguos de China y de la India prestaron gran atención a los imanes y al magnetismo. Llamaron a los imanes la “piedra compasiva”. Lamentablemente, esos métodos de tratamiento chinos e indios para la aplicación de los imanes fueron perdidos.
Desde principios del siglo XIX, aparecen escritos que citan los efectos de magnetitas y de otras formaciones minerales magnéticas naturales.
En Europa, en los últimos 40 años, los imanes han sido utilizados como un método económico y ecológico para solucionar los problemas de la formación y depósito de minerales, asociados a las denominadas aguas duras.
El cobre y el magnetismo
La relación entre el conductor de cobre y el campo magnético, genera electricidad. Aunque el mineral de cobre no es magnético, el campo magnético es capaz de mover los electrones a través del alambre. Este movimiento de electrones genera una corriente eléctrica. Luego, también, si envolvemos un alambre de cobre alrededor de una barra de hierro, se electrifica el alambre y se magnetiza la barra.
Cuando el agua pasa a través de un campo magnético
Las moléculas de agua se modifican para comportarse en forma diferente y cambiar algunas de sus propiedades. Y esto sucede en el nivel atómico.
Toda la energía es eléctrica por naturaleza, y toda la materia que conocemos es afectada por el magnetismo.
El renacimiento curativo magnético a finales del siglo XX, ha sido notable. Millones de personas a través del mundo ahora utilizan los imanes de campo estático y en algunos países sus gastos son cubiertos por la medicina prepaga, un ejemplo que podría imitarse en otros países, si las autoridades a cargo de la salud se ocuparan de conocer los numerosos beneficios que la población puede obtener, a muy bajo costo.
El magnetismo y los imanes
El magnetismo es generado por el giro de electrones dentro de una sustancia. Si el movimiento de un suficiente número de electrones se alinea, la sustancia llega a ser magnética. Aunque el hierro se magnetiza fácilmente debido a sus numerosos electrones extra, virtualmente todas las sustancias pueden ser magnetizadas. Los imanes naturales – magnetitas - contienen hierro y lava y fueron magnetizados por el campo magnético de la Tierra.
La mayoría de los imanes en la actualidad, son fabricados atravesando una descarga fuerte de la electricidad continua, a través de una pieza de hierro. Su fuerza ha sido aumentada combinando el hierro con otros elementos - se trata de imanes de aleación.
Las aplicaciones terapéuticas
Los imanes están disponibles en una amplia gama de materiales, de fuerzas, y de formas: desde el tamaño más pequeño usado para las aplicaciones en puntos de acupuntura, pasando por otros cuyo aspecto recuerda la forma de una moneda, o el formato dominó, el bloque rectangular y muchos más. Algunos fabricantes han elaborado imanes flexibles de varias medidas y forma. Los imanes terapéuticos se utilizan para confeccionar dispositivos que se aplican en las muñecas, las rodillas, la espalda y otros sectores del cuerpo. Se aplican en la parte posterior del asiento del auto, debajo del colchón, formando parte de piezas de joyería, y artículos de ropa interior u otros, tales como plantillas para usar en el zapato, etc.
Dado que los campos magnéticos pierden su influencia en relación con la distancia, cuanto más cercano se coloca el imán a la piel el efecto, será más intenso. Consideramos importante respetar un período de adaptación, luego del cual la intensidad y tamaño de los imanes aplicados pueden ser ajustados, en caso que se requiera intensificar el efecto del tratamiento elegido. Cuando el cuerpo se adapta, los imanes pueden ser usados por largos periodos.
Qué tipo de imanes son considerados terapéuticos:
La cualidad terapéutica de un imán es una función del flujo magnético - medido en Gauss - y del tamaño o masa del imán. El campo magnético de la Tierra es 0.5 gauss, un imán utilizado para la publicidad de muchos negocios, puede tener cerca de 10 gauss. Los imanes terapéuticos se eligen en un rango entre los 2.000 a 12.000 gauss, aproximadamente.
El tamaño del imán es también importante. Los imanes pequeños de neodimio pueden tener fuerza superior a 10.000 gauss. Sin embargo, dado que sus campos pueden penetrar solamente algunos centímetros en el cuerpo, se utilizan para tratar disfunciones muy localizadas. En cambio, un imán de gran masa, que disponga de una fuerza mucho más baja, debido a su flujo magnético puede expandirse a través del cuerpo.
La Polaridad marca diferencias
Aunque existen discrepancias entre los investigadores respecto a los polos de un imán, sabemos que ejercen diversos efectos curativos. El polo norte calma, es sedante y reduce la inflamación. En cambio, el polo sur estimula y promueve el crecimiento y la actividad.
Los imanes afectan el cuerpo
Aunque aún no se ha podido determinar exactamente el cómo, se ha comprobado fehacientemente, que los campos magnéticos perturban la propia energía magnética del cuerpo, lo cual luego acciona sobre los mecanismos bioquímicos y fisiológicos más convencionales.
Equilibra el calcio, esencial para muchos procesos fisiológicos. Los campos magnéticos pueden atraer los iones del calcio para curar un hueso o en el extremo opuesto, retirar el exceso de calcio incrustado en las articulaciones que son afectadas por procesos artríticos dolorosos.
Modifica la acidez o la alcalinidad de los fluidos corporales, que están a menudo fuera de balance en los estados de enfermedad.
Afecta la producción de las hormonas - incluyendo de la glándula pineal - e inicia una cascada de efectos biológicos.
Interviene en la actividad de las enzimas biológicas e influye sobre la producción del ATP, una molécula que proporciona el combustible celular para el cuerpo entero.
Influye sobre la alineación del cromosoma de las células.
Aplicaciones terapéuticas
Las aplicaciones generales incluyen la eliminación del dolor y del malestar, la reducción de la inflamación, la circulación sanguínea regularizada, el aumento de la capacidad para vencer las infecciones, la reducción de la tensión nerviosa, la inducción a una mejor calidad de sueño, la corrección de varios desórdenes del sistema nervioso central, el equilibrio total de la energía, la aceleración del proceso curativo (especialmente en las fracturas del hueso), y mucho más.
Nota extraída de los archivos
Azulcamet Biomagnética
Fundadora y Directora: Graciela Pérez Martínez
Autora de los siguientes libros sobre el tema:
Biomagnetica – 2002 – Editorial Kier
Terapia con imanes – 2003 - Editorial Albatros
Magnetoterapia- Salud de hierro – 2007 – Editorial Lea
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