La energía magnética recibe distintos nombres,
pero en esencia todos estamos hablando de lo mismo, de la
energía de vida, del
motor
de toda la Naturaleza.. Si las partículas cargadas
y en movimiento, que se encuentran en la sangre y la linfa,
tienen contacto con imanes terapéuticos, serán
afectadas en su flujo por la acción del campo magnético.
La sangre y la linfa son fluidos corporales que se caracterizan
por transportar numerosas partículas cargadas eléctricamente,
tales como las proteínas, los minerales y otras.
Campo magnético y equilibrio metabólico
El campo magnético negativo tiene la propiedad de
equilibrar las funciones metabólicas, que al desordenarse
son activas responsables del inicio de muchas enfermedades.
Este campo magnético cumple funciones de analgesia
y sedación, pero va mucho más lejos, normaliza
el metabolismo general.
El electromagnetismo biológico
La fuerza que estimula el crecimiento y la división
celular es la energía magnética. La carga
electromagnética natural y propia de todas las células
que componen los tejidos orgánicos vivos se vacía,
a medida que las células cumplen con sus funciones
diarias y el organismo vivo intenta recargar las células
que han sufrido el desgaste. El cuerpo realiza esta función
enviando pulsos de energía electromagnética
desde el cerebro, a través del sistema nervioso periférico.
Estimulando el flujo sanguíneo
El campo magnético estimula el flujo sanguíneo
en los capilares y de este modo actúa directamente
sobre la nutrición de los tejidos. El aumento en
el flujo sanguíneo debido a la acción de los
imanes y su respectivo campo magnético ha sido comprobado
por medio de termografía y por estudios de la medicina
nuclear
Los eritrocitos: el transporte del oxígeno
El cansancio físico se debe a la pérdida de
carga estática en el organismo y su efecto sobre
las células sanguíneas se verifica en el amontonamiento
de eritrocitos. La acción de los imanes estimula
las reacciones químicas reconstituyendo el potencial
de las membranas celulares. De este modo, las células
se repelen entre sí y se aumenta el espacio entre
las células. Una mayor superficie y separación
ente los eritrocitos optimiza la capacidad de transporte
del oxígeno y un aumento del ATP (adenosina-tri-fosfato).
El individuo se siente vigorizado y sus funciones generales
se optimizan.
El oxígeno: indispensable alimento
El oxígeno se acumula en los sitios donde el campo
magnético es intenso debido a que en su forma molecular
es paramagnético. El campo magnético ejerce
una acción de migración alineada sobre el
oxígeno disuelto en un líquido, ocasionando
un cambio, un aumento en la concentración del elemento
oxígeno, tanto en el interior como en el exterior
de la célula. Al aumentar la presión general
de oxígeno se benefician los tejidos con pobre circulación.
La polarización celular
Por acción del campo magnético
se obtiene la orientación en paralelo de las moléculas
de queratina y de colágeno en las fibras musculares.
Esto facilita el movimiento a través de la membrana
celular, lo que explicaría la polarización
de la misma.
Aporte
desde las Ciencias Físicas
Cuando un átomo es colocado en un
campo magnético, la carga es aumentada en el átomo.
Este aumento de energía se expresa en un aumento
de velocidad de algunos electrones y protones. En el caso
de los pares de electrones, uno se acelera y el otro reduce
su velocidad. Este desequilibrio es similar a la acción
molecular aumentada que se produce al calentar una solución
para producir una reacción química. Se produce
la transferencia de un electrón y ésta es
la base de las reacciones químicas en el organismo.
Es decir que cuando se aplican campos magnéticos,
se actúa sobre los átomos que componen el
cuerpo y se estimulan los procesos químicos naturales,
lo cual conduce a la homeostasis. De este modo, el cuerpo
inicia el proceso curativo.
Una acción imparable
El campo magnético puede atravesar
las estructuras orgánicas, atravesando vasos sanguíneos,
filetes nerviosos y todos los tejidos en general.
La acción del campo magnético
alcanza estructuras profundas aumentando la irrigación
sanguínea, nutre y oxigena los tejidos, equilibra
el metabolismo y elimina los desechos. Activando la vaso-dilatación
suave de las arteriolas y capilares conduce al aumento de
viscosidad de la sangre, llevando así mayor calidad
de sustancias nutritivas, minerales y oligoelementos.
Las neuronas responden al estímulo y cumplen con
sus funciones, independientemente de cómo se ha producido
dicho estímulo. Mantener las estructuras neuronales
en buenas condiciones requiere un suministro adecuado de
oxígeno y nutrientes para obtener la energía
necesaria y cumplir con sus funciones específicas:
sintetizar enzimas, neuro-péptidos y neurotransmisores,
que luego segregarán cuando surja la demanda correspondiente.
Graciela Pérez Martínez
Directora
Instituto Círculo Azul Camet