El dolor es un signo de alarma que avisa
la presencia de una alteración La gravedad del problema
se evalúa al conocer otros signos que lo acompañan
tales como la limitación de la movilidad, la extensión
y localización del dolor, las parestesias de las
extremidades, calambres y otros.
El dolor se percibe de manera completamente subjetiva,
está sujeto a la percepción individual de
quien lo padece.
El estado de ánimo es muy importante
en cualquier problema de salud. En
el dolor de espalda, debido a la concentración de
nervios sensitivos de todo el organismo pueden rastrearse
muchas causas de origen emocional.
La columna vertebral es el eje del cuerpo y el dolor que
se siente en un punto de la espalda puede generarse en ese
lugar o verificarse como reflejo pues las raíces
nerviosas reciben la conducción de todo el tronco
y de las extremidades.
Cuando se explora a un paciente con dolor de espalda, se
toman en cuenta la sensibilidad a nivel de los músculos,
los puntos de tensión, los puntos reflejos y las
contracturas así como la presentación de ciertas
desviaciones de las curvas fisiológicas.
Cuando se ha realizado el diagnóstico
correcto, se pueden aplicar las técnicas de tratamiento
adecuadas. La Terapia con imanes es en la actualidad,
un tratamiento aceptado para vencer el dolor de las articulaciones
así como para acelerar la reparación de un
hueso roto.
Luego de haber aplicado los imanes correspondientes
durante una sesión de tratamiento, se pueden utilizar
algunas técnicas de manipulación vertebral,
para aliviar la contractura, tanto de la espalda como de
otras zonas del cuerpo.
Cuando el dolor y la disfunción se
han resuelto, se procura mantener lo logrado enseñando
a la persona a corregir sus posturas y realizar algunos
ejercicios que fortalezcan su estructura muscular. El
uso regular de un cinturón compuesto por imanes terapéuticos
complementa las indicaciones higiénicas sugeridas
para la salud de la espalda.
Graciela Pérez Martínez
Presidente
Asociación Argentina para el Estudio
De la Energía y el Magnetismo